El 28 de julio, Ucrania honra la memoria de los defensores y de los civiles que fueron ejecutados, torturados o fallecieron en cautiverio ruso.
En la noche del 28 al 29 de julio de 2022, Rusia asesinó a más de 50 prisioneros de guerra ucranianos e hirió a más de 130 en la prisión de Olenivka, donde mantenía retenidos a civiles y militares, incluidos los defensores de Mariúpol y de la acería de Azovstal.
En los días previos a las explosiones, algunos prisioneros fueron trasladados a un edificio separado. Los heridos permanecieron durante horas sin recibir atención médica adecuada. Estas circunstancias apuntan a un crimen deliberadamente planificado. Desde entonces, Rusia ha impedido el acceso independiente de organizaciones internacionales al lugar de los hechos.
Lo ocurrido en Olenivka no fue un crimen aislado. Según la Misión de Observación de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania, el 96 % de los prisioneros de guerra ucranianos liberados declaró haber sufrido torturas o malos tratos durante su cautiverio en Rusia. Cada día de cautiverio ruso supone un riesgo de daños irreversibles o de muerte.
Es imperativo lograr el retorno inmediato de todos los prisioneros de guerra ucranianos y de los civiles detenidos ilegalmente, especialmente de quienes se encuentran gravemente heridos, en estado crítico o necesitan atención médica urgente.