El ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha:
«El cobarde en Moscú, que teme reunirse con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, para poner fin a la guerra, sigue librando una guerra contra la población civil.
Rusia ha empleado el mayor número de misiles balísticos desde el inicio de la guerra —cerca de cuarenta— durante un brutal ataque terrorista contra la capital de Ucrania, en el que civiles perdieron la vida y resultaron heridos.
Hacemos un llamamiento a la adopción de medidas de respuesta adecuadas y contundentes. Necesitamos una presión devastadora sobre Moscú para poner fin a este terror.
No puede haber ninguna pausa en el endurecimiento de las sanciones y el aislamiento de Rusia. El 21º paquete de sanciones de la Unión Europea debe desbloquearse de inmediato.
No puede haber ninguna pausa en la protección de vidas. Los acuerdos para el suministro de interceptores adicionales deben cumplirse sin demora.
Quienes retrasan la entrega de estos medios de defensa vitales deben saber que el precio de cada demora se mide en vidas humanas.
No puede haber ninguna pausa en nuestro trabajo conjunto para reforzar la defensa europea frente al terrorismo balístico. Confiamos en que la coalición antimisiles balísticos impulse activamente su labor.
No puede haber decisiones encaminadas a justificar los crímenes de guerra de Rusia mediante el restablecimiento de sus derechos de participación en competiciones deportivas internacionales. La sangre de los ucranianos está en las manos de los burócratas del deporte que adoptan medidas tan inmorales.
A Putin no se le puede detener mediante una política de apaciguamiento. Seguirá avanzando si no se le detiene con firmeza ahora mismo. Proporcionen a Ucrania todos los medios necesarios para detener a Rusia y poner fin a la guerra».